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Candidiasis crónica.

 
 
CANDIDIASIS
 

 

La Candidiasis es la enfermedad producida por el hongo Candida.

 

Según la Medicina Oficial actual, el que la Candida esté presente en la piel, en la boca o en el tubo digestivo, no es una enfermedad, sino algo normal porque,  de hecho, las personas sanas tienen Candida en esos lugares.

 

La enfermedad aparece cuando la Candida lesiona los tejidos del organismo humano, o altera sus funciones.

 

Se considera Candidiasis aguda, cuando remite espontaneamente, o con tratamiento antifúngico en unos pocos días.

 

Se considera Candidiasis crónica cuando persiste durante mucho tiempo, bien de manera contínua, bien de manera recidivante.  

 

 

 

 

En la Medicina Oficial actual, se reconocen como  Candidiasis:

 

Candidiasis local:

 

Cuando la Candida, en algún lugar determinado, está destruyendo las células de la piel o de las mucosas, y se pueden ver las lesiones.

Por ejemplo la candidiasis de los pliegues cutáneos en las personas obesas, la candidiasis cutánea de la piel o las uñas en los diabéticos, la candidiasis vulvo-vaginal de las mujeres, etc.

 

En la boca y la garganta, en la piel o en genitales, se pueden observer facilmente lesiones que son típicas o sugerentes de que la Candida las haya producido, y se admiten como candidiasis.

 

Para definir como candidiasis a lesiones que aparecen en los bronquios o en el interior del tubo digestivo, nos encontramos con la dificultad de observación de esas cavidades interiores. Para ello se requieren aparatos de endoscopia que sólo manejan los Especialistas de Digestivo o Neumología, que generalmente no valoran como patógena la presencia de Candida en esos lugares.

 

Candidiasis sistémica:

 

Cuando la Candida se detecta dentro del organismo, es decir cuando ya ha atravesado la piel o las mucosas hacia el interior, se ha distribuído por la sangre, y ha colonizado y crecido en varios sitios, en el interior de los tejidos, o de los órganos (pulmones, hígado, etc).

 

Estas situaciones sólo ocurren en personas que están muy enfermas por otras causas, o que están sometidas a tratamientos inmunosupresores de quimioterapia, que están destruyendo a niveles muy importantes las células de sus Sistemas de la Inmunidad. 

 

 

La Candidiasis intestinal crónica, que es un tema de gran importancia actualmente, no cumple esos criterios, y tiene unas características diferentes:

 

Suele afectar a personas sanas, o con otros padecimientos leves, y no destruye tejidos ni representa una amenaza para la vida.

Los Sistemas de la Inmunidad de estas personas, están dentro de los  parámetros considerados normales, aunque a veces tienen algunas cifras en la zona baja de la normalidad.

 

El trastorno afecta sólo a las mucosas, donde puede haber algún defecto -aún no bien conocido- de las defensas, pero no se producen invasiones de Candida que den lugar a siembras y colonizaciones dentro del organismo, lo que indica que, en la sangre, y dentro del organismo, las defensas de esa persona funcionan correctamente.

 

La patología que presentan los enfermos es muy variada, y estaría causada por:

 

 

Una digestión incompleta de algunos alimentos que daría lugar a cambios en el ecosistema interno del intestino. 

 

Un desequilibrio de la flora microbiana intestinal, consecuencia de esos cambios del ecosistema.

 

Unas lesiones de la mucosa intestinal que alteran la función de filtro de la pared intestinal, haciéndola más permeable, y permitiendo que la atraviesen mayor cantidad de moléculas pequeñas y moléculas grandes que no deberían hacerlo.

 

Una alteración de los mecanismos del Sistema de la Inmunidad a nivel de la mucosa intestinal.

 

 

Como consecuencia de esa alteración de frontera selectiva que debe ejercer la barrera mucosa intestinal, pueden pasar a sangre y a todo el organismo:

 

Moléculas grandes de alimentos.

 

Toxinas (venenos) procedentes de bacterias y de hongos.

 

Metabolitos procedentes de bacterias y de hongos, como por ejemplo el alcohol producido por la Candida al fermentar los azúcares.

 

Fragmentos de los microbios intestinales que sobrecarguen los mecanismos de fagocitosis del Sistema de la Inmunidad, y de la depuración hepática.

 

Cantidades de medicamentos mayores de lo calculado para una absorción intestinal normal.

 

 

 

 

Todo lo que atraviesa inadecuadamente la barrera intestinal puede causar síntomas de enfermedad, que son dependientes de la molécula que los atraviesa, o de la suma de las moléculas que los atraviesan.

 

A un malestar general y una astenia (cansancio), de base, se pueden añadir molestias digestivas, urticarias, hipersensibilidad a alimentos y /o medicamentos, y síntomas varios de intoxicación a cualquier nivel de nuestro organismo.

 

 

Estudios a realizar:

 

En el caso de las candidiasis crónicas:

 

El primer paso es la realización de una historia clínica minuciosa, hecha por un Médico con experiencia en ese campo, que recoja los datos que pueden orientar hacia la sospecha del padecimiento de esa enfermedad.

 

El segundo paso, sería descartar otras posibles causas de los signos y síntomas presentes en el Paciente, y poner en evidencia la presencia de Candida.

 

 

En mi experiencia, la mejor manera de detectarla es hacer cultivos microbianos, siempre que se hagan adecuadamente:

 

Cultivos de los frotis de la mucosa de la boca (frotis de lengua, paladar, mucosas laterales y encías), y cultivos de heces en las personas que tienen síntomas digestivos y generales.

 

Cultivos de las mucosas genitales (vagina y vulva) en las mujeres, cuando tengan síntomas.

 

Cultivos de esputos en la personas con tos, asma o bronquitis crónica.

 

Cultivos de frotis cutáneo en las personas con posible lesiones sospechosas.

 

 

Algunas veces los cultivos aparecen como negativos porque el Médico, o el Laboratorio, olvidan decir al Paciente que debe mantener la zona sin lavar desde -por lo menos- unas 12 horas antes.

 

Para los frotis de la boca hay que insistir en no lavarse los dientes ni hacer enjuagues con colutorios desde la tarde anterior. Antes de acostarse, sólo enjuagar con agua, y por la mañana, ir en ayunas y sin beber ni enjuagar con agua.

 

Para los frotis de genitales, ducharse la tarde del día anterior, pero no volver a lavarse hasta después de que le hayan hecho las tomas para los cultivos. 

 

Los resultados de los cultivos de heces son variables también según los días, dependiendo del estado general, de las circunstancias y de lo que esa persona haya comido. 

Puede ser aconsejable que durante los dos días anteriores coma algunos dulces e hidratos de carbono, para favorecer temporalmente el crecimiento de la candida.

 

Para confirmar la presencia de Candida es suficiente con que alguno de los cultivos de mucosas o de heces salga positivo.

Si son negativos conviene repetirlos hasta tres veces, en días separados por 48 horas o más. 

 

Algunos Laboratorios informan de si la cantidad detectada es escasa o abundante.

Ese dato puede servir de referencia para compararlo con controles posteriores. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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